Dale papá, deprisa que no aguanto, me lo hago encima. Siiii, entramos en un bar, ¿porqué te ponés a hablar con el mozo? ¡Ahí está el baño!
El cierre se atora. Por favor, no. ¡NO!.
Eeeh, ¿porqué la zancadilla? Me tiraste en el charco y, ah, ya entiendo. Gracias, papá.