marzo 15, 2009

Atravesar el Aqueronte


El silencio me rodea, opresivo como una coraza, y si navego las aguas sulfurosas del Aqueronte es porque debo cumplir imperiosa e inexorablemente con mi cometido, la empresa más riesgosa encomendada jamás a cualquier mortal. He de llegar como sea al Hades. Tengo que entregar una pizza y doce empanadas.


3 comentarios:

Fodor Lobson dijo...

Xxxxcelente

Mondoke! dijo...

¡Buenísimo!
si tan solo todos los repartidores fueran así...

Juan Solo dijo...

Fodor y Mondoke, son unos mentirosos. Sepan que les va a crecer la nariz.
Subjuntivo, el vozme, artificio demoníaco, es extrañamente maravilloso. Nunca había escuchado mis textos en otra voz. Es una pavada, pero me puso la piel de gallina. (Y el "bijuansholo" del final es muy gracioso.)

 


Minisagas está licenciada bajo una Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas 3.0 Unported.